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- Historia de
la 1ª cuadrilla del Gran Poder-
- Calendario de
ensayos -
Érase una vez….
Me piden que cuente una historia que
prácticamente se pierde en el tiempo y se confunde con una leyenda con
el paso del tiempo creo que se dudara de su veracidad. pero yo os
aseguro que fue verdad.
Se cuenta como hubo un grupo de
hombres de varias ideas religiosas, algunos con poca creencia en las
mismas, un grupo de hombres que en vista de las dificultades de nuestra
hermandad para poder traer una cuadrilla de costaleros para nuestra
imagen del Señor del Gran Poder, decidieron que el Señor salía.
Dura decisión solo éramos cinco, era
viernes de Dolores, poco espacio de tiempo para formar una cuadrilla, se
busco donde se pudo al final se consiguió reunir una cuadrilla, ¿una
cuadrilla? En el recuerdo queda que yo mas bien pensaba que estábamos un
poco, no, estábamos loco. La cuadrilla al fin la formaros 18 hombres; 18
hermano; 18 almas unidas, 18 cuerpos dispuestos a todo, 18 locos.
Yo, no me avergüenza decirlo, rezaba
para que lloviera.
Se salió a la calle y se buscaron
entre la familia, entre los amigos, entre los conocidos total 18.
También estaba Paco Carvajal, que
ahora lleva la segunda trabajadera del palio azul del cielo, el tampoco
se había puesto un costal nunca, pero el llevaría su Gran Poder desde
ese momento hasta que el Señor quiso tenerlo en cuadrilla celestial.
Con dignidad y como mejor pudimos
salimos por esa puerta, con orgullo andamos por las calles de Coria
hasta el parque por donde antes cruzábamos.
Todos callaban, o rezaban o yo que
se, lo cierto es que se cruzo el parque y se llego a plazoleta del Gran
Poder, quisiera seguir contando lo que paso pero no lo consigo recordar.
Pregunte a mis hermanos en la trabajadora tiempo después y nadie
recuerda nada, creo que lo borramos todos de la memoria. Mi memoria
recuerda en la plazoleta el sonido del martillo, confundido con el
llanto de algunos y con los quejidos de otros y el siguiente recuerdo es
ante la puerta del templo al bajar el paso.
Ya nadie lloraba, nadie se quejaba,
nadie hablaba, era imposible ya no había fuerzas, yo creo recordar que
alguien dijo “no entramos hay que buscar ayuda”. Varios hermanos se
quitaron las túnicas y con ellas de costal unieron sus fuerzas a las
escasas fuerzas que nos quedaba y se entro, con orgullo de 18 hombres
rotos, 18 hermanos sin fuerzas, 18 almas en una sola alma, 18 ¿locos? No
18 costaleros de Nuestro Señor del Gran Poder.
Cuando conseguimos recuperar
fuerzas y salimos ya no quedaba nadie, no se el tiempo que paso.
Me pedís que os diga
quienes fueron, y para que sirven sus nombres, nosotros lo sabemos, la
noche recuerda los 18 quejidos continuos, la puerta recuerda 18 cuerpos
rotos, el parque también recuerda 18 hombres orgullosos, las madres
recuerdan con orgullo que su hijo fue uno de ellos, queréis saber los
nombre de mis hermanos, podéis preguntárselo a las trabajaderas, al
dintel de la puerta, podéis preguntarle también a la noche de quien era
ese quejido que sonaba.
De todas formas yo creo que eso no es
más que una leyenda que se cuenta, o no.
Fdo. Un costalero
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